lunes, 14 de marzo de 2011

¿como podeis poner cuentos?

si quereis subir algun cuento al blog solo teneis que ponerlos en algun comentario y yo lo subire al blog ¿ ok?

viernes, 11 de marzo de 2011

a ver si con este os animais

UN CUMPLEAÑOS SORPRENDENTELucía una mujer de 24 años decidió celebrar su cumpleaños y el de su novio el mismo dia. Pensó organizar la fiesta en el restaurante de un buén hotel, con un buén banquete y muchos familiares, algo que despertó la curiosidad de toda la gente. Ella ya estaba viviendo en la casa de juán(su novio) y ya estaba asentada su relación. En realidad la idea de toda la fiesta era de él y ella solo se dedico a organizarla, a ella le parecia exagerar pero el no admitía un no como respuesta.
El junto a un amigo de toda la vida estaban preparando algo grande que nadie se esperaría. Una semana antes le preguntó a Lucía que cual era su lugar de vacaciones favorito y casualmente le regaló dos billetes a ese lugar para una semana después de la gran fiesta, y le pidio que hiciera hueco para ir a ese lugar 15 dias, como si fueran una vacaciones.
Por fín llego ese dia tan esperado y se reunió toda la familia, fue una buena comida, después de comer les dieron unos regalos. Cuando toda la gente se disponía a salir Juán cogió un micrófono y rogó que la gente no se marchara que quería decir algo importante. La gente se volvió a sentar y el ante el asombro de todos se arrodilló y sacó unos anillos de su bolsillo, le pidió la mano y ella sin dudarlo ni un segundo dijo que sí, en ese momento el le preguntó si le gustaría casarse ya o esperar unos meses, ella dudó un poco pero dijo que en ese mismo instante estaría muy bien y todos los camareros se fueron a una habitación, a los pocos minutos salieron con un altar y una tarta nupcial, Juán llamo al altar a un amigo suyo que es alcalde de su ciudad y le pidió que los casara en ese momento, todo fue muy bonito los dos se casaron. Después salió de entre el público uno de los mejores comicos de España y todos pasaron un rato estupendo después hubo barra libre hasta la noche.
Cuando terminó la fiesta y todos se fueron Juán le dijo a Lucía que había reservado una habitación en el hotel, allí pasaron la noche de bodas. Una semana después se fueron a Argentina de luna de miel y lo que empezó como un simple cumpleaños terminó como una gran boda.
Fin

un cuento para romper el hielo

autor:kiko klon El robo de la Gioconda Una noche la calle estaba tranquila. El día habia sido más alborotado de lo normal en el museo. Cuatro de los cinco guarda-jurado que había en el Louvre no pudieron ir a trabajar al igual que los siete guías que tenían que estar atendiendo a los grupos de la tercera edad, a unos turistas, a una excursion de un colegio... Al estar tan escasos de personal hasta el director tuvo que atender a las visitas que se quedaron completamente descontentas por la poca profesionalidad del museo.
Cuando terminó aquel desastroso día y por fin tuvieron un poco de paz a nadie se le ocurrió investigar las razones de las bajas de los empleados. La razón de que aquellos once empleados no pudieran ir a trabajar el mismo día no fue la casualidad sino la avaricia. Los ausentes habian ideado un plan para robar la Gioconda, ni más ni menos que el cuadro mejor valorado de todo el mundo. Les parecía perfecto pero no contaron con todos los problemas que pudiese haber.
Esa tarde la excursión del colegio Saint Marie al museo fué bastante interesante para todos los niños, en especial para un niño llamado Pierre de trece años que era muy curioso y decidió dar unas vueltas por el museo. Cuando anunciaron que el museo iba a cerrar Pierre pasó por delante de una puerta en la que había un cartel que decía que estaba restringido el paso. Pierre sintió curiosidad, entró y vió una estatua medio destruida y la Monna Lisa. Derrepente vio que pasaba un guardia, miró rápidamente a su alrededor buscando un sitio donde esconderse para no meterse en lios y vió un pequeño hueco que parecía de ventilación pero no tenia rejillas y se imaginó que no tendria problemas para meterse por el. Corrió hacia el lugar donde se encontraba el boquete y rápidamente se metió en el. Estaba tan asustado pensando en lo que pasaría si lo encontraban que no se le pasó por la cabeza lo que podría haber al otro lado.
Cuando entró sintió una bocanada de aire gélido que hizo que se le erizase hasta el último pelo de su cuerpo y descubrió asombrado que el agujero se había combertido en un túnel bastante espacioso. Oyó un sonido como el que hacían los puentes levadizos de la películas. Miró para atras y se sobresaltó al ver que un muro había tapado su única salida. Se tomó un segundo para asimilar todo lo que estaba ocurriendo y empezó a distinguir algunas figuras en la oscuridad. Consiguió distinguir lo que parecían las siluetas de dos personas que estaban hablando. Aunque sólo podía oir algunas palabras de lo que decían, le pareció que uno estaba muy enfadado con el otro.
Pensó en esconderse para no meterse en líos y fue andando por el pasillo pegado a la pared intentando no ser visto. Entonces las dos personas dejaron de hablar y se dirigieron hacia él. Pensó que lo habían visto, pero cuando estuvieron a su lado en lugar de pararse siguieron hasta el hueco, lo abrieron pero ya nó se veia luz al otro lado. Pierre miró su reloj y se dio cuenta de que el museo ya había cerrado. Por delante de él pasaron nueve personas más, todas cargadas con sacos, picos y otras herramientas.
Ya había pasado media hora desde que decidió investigar y sabía que no había sido una buena idea en absoluto pero si se las apañaba bien podría salir de allí sin recibir castigo alguno y decidió que lo más seguro sería salir de aquel agujero pequeño y oscuro. Se movió unos pasos pero oyó un golpe y como un cristal se rompía. Salió corriendo de aquel tenebroso lugar temiendo por su vida y vio aterrado que el golpe lo habían dado los hombres que estaban en el agujero, que el cristal que se rompía era la vitrina donde estaba la Monna Lisa y que los ocho empleados del museo estaban en la misma sala que él y se habian dado cuenta de que estaba allí y no parecía precisamente que le fueran a invitar a un helado, así que se fue corriendo a esconderse y dos de los ladrones le siguieron. Los despistó y ellos dejaron de perseguirle pero todavía seguía un poco aturdido por la sorpresa con la que se había encontrado al salir del agujero.
Pierre se tomó un segundo para asimilar lo que pasaba. Puesto que no tenía movil y se imaginaba que las puertas del museo estarían cerradas decidío buscar una manera de comunicarse con el exterior. Empezó por revisar los teléfonos públicos porque sus padres le habían dado cuatro euros para que merendase pero, como había desayunado mucho, no había tenido hambre. Pensó que los podría usar para llamar a alguien.
La mayoría de los teléfonos estaban desconectados pero encontró uno que estaba encendido, como no se sabía el número de sus padres ni de su casa llamó al 092 y justo cuando contestaron la llamada se cortó. Entonces vio que en mitad del pasillo estaba uno de los ladrones con un cuchillo en la mano y unos cables cortados que supuso que eran los del teléfono con el que estaba hablando. Pierre se escondió y el ladrón por suerte no lo vio.
Estaba acorralado, no sabía que hacer. Se le ocurrió ir a la sala de vigilancia en la que estaban esperándole dos ladrones que, como también eran guardas-jurados le engañaron facilmente. Les contó todo lo que le había pasado pero, antes de acabar la historia, uno de los guardas le dijo algo al otro y Pierre escuchó algo que le resultó sospechosamente familiar:¡Era la voz de el hombre del agujero!.
Al darse cuenta del engaño, supo de inmediato que tenía que alargar la historia todo lo que pudiese hasta encontrar el momento oportuno. Por suerte ese momento llegó pronto. El guarda que estaba más cerca de él se giró para coger una cosa. Entonces Pierre cogió una de las patas de la silla y lo tiró contra el otro. Al ver una pistola en la mesa, la cogió y apuntó hacia los guardas, exigiéndoles las llaves del museo. Le dieron las llaves pero cuando Pierre se giró, notó como uno de los ladrones que todabía seguía en el suelo le cogió de una pierna y del susto Pierre disparó al techo y el ladrón le soltó.
Salió corriendo hacia la puerta lo más rapido que pudo pero cinco ladrones más, que al oir el disparo se habían asustado e iban corriendo hacia la sala de vigilancia. Al verlo le cerraron el camino hacia la salida. Pierre estaba acorralado, tenía que elegir entre tratar de seguir avanzando intentando esquivar a los ladrones o volver para atrás donde seguro que estaban los falsos guardas.
Miró para atrás y vio que allí estaban los guardas con las pistolas en las manos. Como los ladrones de enfrente no iban armados, empezo a avanzar apuntándoles con su pistola para que se apartaran. Ya casi lo había conseguido. Cuando estaba frente a la puerta, antes de meter la llave un ladrón lo cogió por detrás inmovilizándolo completamente.
Pierre ya creía que no volvería a ver el sol cuando, de repente, la puerta del museo se abrió desde fuera. Era el director del museo con la policía que habían sido avisados por los vecinos de la calle al oir el disparo. Aquello fue como un milagro para él. Los policías detuvieron a los ladrones, Pierre les contó todo lo que había pasado y, en agradecimiento, recibió un cheque por 2.000 euros del museo por salvar la Gioconda y fue galardonado con la medalla al corage y, colorín colorado, los ladrones fueron encarcelados.
fin